Pero debíamos buscar el mejor lugar para escuchar y ver...
Y nosotros viendo el agua ascender, descender, ascender, descender... debía caer fresca sobre los espectadores cercanos... Pero mi cámara no soportaría algunas gotas de agua dentro de ella... Por eso elegimos mirar desde lejos... por eso y por el enorme esfuerzo que hice para llegar arriba...
Pero disfrutamos de la coreográfica al ritmo de piezas clásicas y luces multicolores...
Con el verano se antoja ir de un lado a otro... siempre viendo... viendo...
La Avenida Gaudí es un buen lugar para esperar a las amigas, o al novio... ¡Ah! las salidas en grupo... para ir a comer algo y tomarse una cerveza... en mi calle hay muchas y buenas opciones... en interiores o afuera...
Este día la temperatura subió, pero el viento fue generoso...
La noche puede ocultar la genialidad, pero quienes desean preservarlo apuntan sus fuentes de luz hacia la silueta sagrada que como una mano se alza intentando tocar el cielo... Creo que a ésta hora parece más hermosa y más espeluznante...
Si alguien se pregunta que hay del lado contrario a la anterior vista: